Por Valeria Urra
28 septiembre, 2022

El dueño de un restaurante fue alabado por defender a sus trabajadores, todo luego de que una clienta se quejara porque se le negó la entrada por llegar 15 minutos antes del cierre.

Gracias a internet y las redes sociales, uno puede ver diversas recomendaciones de hoteles, restaurantes o tiendas a las cuales asistir, eligiendo la que mejores calificaciones tenga. No obstante, debido a que las opiniones son muy subjetivas, se pueden generar ciertos problemas para los dueños de los establecimientos que no fueron bien mencionados.

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En este sentido, una clienta del restaurante “Benicàssim” se quejó del trato recibido, afirmando que los meseros no quisieron atenderla porque que no habían mesas disponibles, lo que era “poco posible” para ella, ya que el lugar cerraba la cocina en 15 minutos. Ante lo que dejó una estrella de calificación.

Twitter @soycamarero

Pero el tema no quedó ahí, ya que el dueño de “Benicàssim”, le respondió a la mujer, indicando que se les había negado la entrada con justa razón, ya que “los trabajadores tienen un horario (y una vida) con el que cumplir y que ustedes lleguen sin reserva a falta de diez minutos de cerrar cocina, no es razón para que se alargue su jornada de trabajo”.

La respuesta fue alabada por cientos de internautas, uno de ellos, el reconocido usuario de Twitter, “Soy Camarero”, quien defiende a este grupo de trabajadores. “Me duelen las manos de aplaudir la respuesta de este propietario, ASÍ SÍ”, escribió.

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“Tu en tu casa comes a la hora que te plazca, pero entrar a un restaurante a las once de la noche sin reserva es irrazonable, tanto para los trabajadores como para tu estómago. La próxima vez espabilas y reservas a las 10 como mucho. De vacaciones estás tú, pero los camareros no”, agregó otra persona.

No obstante, hay algunos que defendieron a la clienta, argumentando que si cerraban la cocina en 15 minutos, los trabajadores estaban obligados a atenderla, ya que, en sí, el restaurante aún no cerraba sus puertas al público y dentro seguían comiendo otras personas.