Por Luis Aranguren
2 March, 2022

Por tan solo 5 dólares, compró el producto en una tienda de animales y ahora todos pasan la noche tranquilos. El pequeño tiene agua cuando lo desea y la madre, una siesta completa.

Queda claro que no existe forma ideal para cuidar a los hijos, los padres hacen lo posible por hacerlo de lo mejor y no cansarse en el intento. Uno de los momentos más difíciles para todos cuando se tienen hijos pequeños, es en la noche, porque ocasionalmente se despiertan por frío, miedo, sed o ganas de ir al baño.

Esto era algo más que común en la casa de una mujer australiana, quien a través de Facebook compartió su solución, aplaudida por algunas mamás y criticada por otras.

Facebook / Mum Central

Resulta que su hijo solía tener mucha sed en la noche y la despertaba para que ella le pidiera agua, por supuesto, esto dañaba su sueño y se le hacía difícil reencontrarlo. Cansada de esa situación, entendía que era muy pequeño para servirse solo y que tal vez le diera miedo caminar de noche en la cocina.

Fue como pensó en un “truco”, al comprar un bebedero para conejos compartió en el grup de Facebook Mum Central. Suficientemente grande para saciar la sed y podía recargarlo durante el día si se acababa.

Por tan solo 5 dólares pudo garantizar su sueño, pues cada vez que lo necesitara podía tomar un sorbo sin tener que levantarse de su cama. Por supuesto, esto es tratarlo como un animal, algo con lo que muchos podrían no estar de acuerdo. No usaría un vaso como es lo común, sino que tendría que chupar del bebedero.

Pero a ella no le importa, comentó: “Me cansé de que mi hijo gritara durante toda la noche para pedir bebidas. Auge. Los mejores $5 que he gastado”.

Lo mejor de la botella, es que tiene que beber lentamente y esto ayuda a que no se derramen gotas de agua por el colchón. Puede beber tranquilamente las veces que desee y nada habrá que limpiar luego. Por supuesto, muchos padres se animaron con la idea, al parecer son muchos los que no pueden dormir la noche completa.

Facebook / Mum Central

Sería algo interesante, pero lo ideal es preguntarle a los médicos si es correcto o generará algún problema en su desarrollo psicomotor, porque claramente los niños no son conejos y es comprensible que algunos padres se enojen con el método.