Por Lucas Rodríguez
8 marzo, 2022

Summer Monro sufre de una condición psicológica que no le permite llevarse ciertos alimentos a la boca. Inducida por una experiencia ocurrida en su infancia, ha debido someterse a terapia para lidiar con ella.

Muchos de nosotros tenemos ciertas preferencias de una comida por sobre otra. Lo más normal es que prefiramos las comidas altas en azúcar o grasa, como los dulces o la comida rápida, por sobre los vegetales o un plato menos ricos en sabores que nos estimulen la boca. Pero también hay personas que tienen los gustos invertidos a la mayoría de los demás. 

Pocos casos son más extremos que el de Summer Monro. La chica del Reino Unido ha hecho noticia debido a que tiene una dieta reducida a solo dos elementos: nuggets de pollo o papas fritas.

Kennedy News and Media

Puede que suene a un caso de que a ella solo le gusta comer las cosas más sabrosas (nadie diría que no a esas dos exquisiteces), pero lo de ella viene de una condición psicológica. Llamado como “trastorno de alimentación selectiva“, es definido como un problema en el que una persona solo puede comer una cantidad muy limitada y selectiva de alimentos, debido a algún problema o experiencia traumática sufrida en una etapa previa de su vida. 

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En el caso de Summer, todo ocurrió cuando la hicieron comer obligada de niña algo que no le gustaba:

“He intentado probar la fruta y la verdura, he intentado comer alguna manzana pero físicamente no puedo. No es que no quiera intentarlo. Es que me da asco, hay una parte de mi cerebro que físicamente no me deja hacerlo. Empezó cuando tenía unos tres años. Comía de todo, pero una cosa que no me gustaba era el puré de patatas. Alguien me obligó a comer puré de patatas y ahí empezó todo. Las cosas que como ahora son crujientes”

–Summer Monro para Kennedy News and Media

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A pesar de su condición con los alimentos, Summer ha conseguido vivir un vida de lo más normal. Tiene un novio estable, quien se ha acostumbrado a su problema. De todas maneras, ella reconoce que salir a comer en su compañía es algo frustrante. 

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Quizás el momento más peculiar fue cuando alguien le ofreció una suma bastante grande de dinero si comía arbejas. Summer lo intentó, pero no fue capaz. De ese momento en adelante, sus amigos supieron que su problema era algo real y no algo que se inventó para parecer especial.