Por Florencia Lara
12 October, 2022

Harriet y su ahora esposo entendieron que no era óptimo gastarse 35 mil dólares en una sola noche, por lo que redujeron su presupuesto a menos de un tercio, sirviendo comida chatarra.

Uno de los días más importantes en la vida de una pareja, es sin duda el día de su gran boda. Aunque Harriet esperó toda su vida para vivir aquel momento, fue muy distinto a lo que ella imaginó. ¿La razón? Debió cambiar los lujosos platillos y los elegantes arreglos por cosas de bajo costo, debido a que su conciencia no la dejó gastar un dineral en una sola noche.

Harriet Mace

Cuando Harriet Mace, una joven oriunda de Inglaterra conoció a su novio en 2018, mientras ambos estudiaban en la universidad, automáticamente imaginó cómo sería su gran boda el día que el pidiera su mano en sagrado matrimonio. Pero, cuando el momento de verdad llegó, se percató que el evento que soñó estaría lejos de cumplirse.

Harriet, quien deseaba casarse en una casona antigua cercana a su hogar, se percató que por el arriendo de dicho espacio, le cobraban nada más ni nada menos que 13 mil dólares, sin contemplar comida, tragos y la decoración. Luego, vio que contratar el servicio de banquetería sería aún más caro.

Harriet Mace

Es por la misma razón, que aunque Harriet soñaba con una boda a lo Disney, prefirió abaratar costos junto a su futuro esposo. Fue así como decidieron cambiar el castillo por un pub de la ciudad, y el filete, por hamburguesas baratas para darles de comer a todos sus invitados.

“No queríamos gastar tanto como un depósito de la casa en la boda. Con el aumento de las facturas y, en general, el aumento del costo de todo, decidimos que sería obsceno gastar miles en un día. Con el fin de mantener nuestra cuenta bancaria bien alimentada durante los meses de invierno, redujimos nuestro presupuesto”.

Harriet Mace a The Sun.

Harriet Mace

Fue así como la pareja pasó de disponer de 35 mil dólares para su gran día, a ocupar solo 10 mil, reduciendo en más de un tercio su presupuesto, logrando mantener sus ahorros para el futuro.

Harriet Mace

Aunque Harriet no tuvo la boda de película que siempre imaginó, se percató que no fue un día mágico por qué comió, qué vistió o dónde festejo. Lo que realmente hizo que su celebración fuese especial, fue por la gente con la que compartió, y con quién contrajo matrimonio.