Por Teresa Donoso
28 julio, 2017

No tiene nada que ver con la calidad del vino.

El vino es la bebida alcohólica preferida de muchos y con justa razón: es versátil, queda bien en una cena formal o en una junta entre amigos y es una de las claves más importantes a la hora de cocinar una salsa y mejorar su sabor. Pero ¿alguna vez te habías preguntado la razón por la que la botella tiene la forma que tiene?

En este caso, nos referimos a las botellas alargadas que, en la parte inferior, tienen una pequeña hendidura o hueco. Muchos creen que se relaciona con la calidad del vino o con su añejado, pero la verdad es otra.

Así lo asegura Marcelo Pino, sommelier chileno y embajador de Viña Casa Silva en una conversación con el medio LUN.

El experto asegura que existen muchos mitos al respecto pero que la mayoría son falsos:

“Primero, no está relacionado con la calidad del vino. La gente cuando compra una botella de vino siempre se fija y toca la base de la botella para ver qué tan profunda es la hendidura, pero no tiene ninguna relación. Sin importar que la botella sea redonda, cuadrada, con una hendidura más profunda o plana, el vidrio no le entrega ninguna característica al vino”.

Entonces ¿sirve para algo? La respuesta es afirmativa.

“Antiguamente los sopladores de vidrio dejaban esta hendidura para darle mayor estabilidad a la botella al momento de dejarla en alguna superficie plana. También sirve para que se acumule el sedimento en el caso de los vinos antiguos y así no se mezcle con tanta facilidad con el vino”.

¿Hubieses imaginado que tenía un fin tan práctico? Yo no, pero obviamente esta es una prueba más de que el diseño siempre es funcional y hermoso.