Por Florencia Lara
7 julio, 2022

Murilo, un joven estilista, vio a Marcos apenado a fuera de las escaleras de la iglesia. Tras hablar brevemente y enterarse de que el vagabundo estaba de cumpleaños, decidió regalarle el mejor día de su vida.

En varios países es común que en las calles existan personas sin hogar, que no tienen más remedio que dormir en las frías veredas e intentar sustentarse de la caridad. Justamente Murilo se topó con una de estas personas, pero en lugar de solo darle unas monedas, decidió obsequiarle un día completo de atenciones y mimos.

Razoes para Acreditar

Murilo es un hombre que lleva años dedicándose a la estética varonil, y a dar cortes de cabello y barba para los jóvenes que acudan a su peluquería. El muchacho, dueño de un local ubicado en Brasil, asiste con regularidad a la iglesia, mismo lugar donde conoció a su más importante cliente: un vagabundo.

Cuando estaba saliendo de la parroquia, Murilo vio sentado en las escaleras a Marcos, un hombre pobre en situación de calle. El sujeto comenzó a hablarle al barbero, contándole que era su cumpleaños, y que él le había rezado a Dios para encontrar una persona con quién celebrar su día especial y comer un trozo de pastel de chocolate.

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Muchas veces la gente prefiere ignorar a los vagabundos, pero Murilo no pudo hacer oídos sordos. El estilista decidió que aquel cumpleaños sería uno que Marcos jamás olvidaría.

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Primero el hombre llevó al vagabundo hasta su barbería. Ahí permitió que Marcos se diera un baño, además de proporcionarle un cambio de look, que consistió en cortar su barba, emparejar su bigote y arreglar su cabello gratuitamente.

Luego Murilo consiguió ropa limpia para su nuevo compañero. Una vez ya arreglado, aseado y perfumado, el estilista reservó en un restaurante para llevar al hombre a comer junto a su propia familia, pasando una velada increíble.

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A pesar de que probablemente el barbero no le cambió la vida entera a Marcos, sí le dio un respiro de su día a día y le obsequió algo mejor que un pastel de chocolate: Atención y contención.

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Los cibernautas aplaudieron el gesto de Murilo y su preocupación con Marcos. “Que corazón tan gigante”, “Tienes toda mi admiración”, “Las cosas buenas necesitan visibilidad”, fueron uno de los tantos mensajes que recibió el hombre a través de Instagram.