El 8 de junio de 2005, el Estadio Monumental fue testigo de un duelo histórico por las Eliminatorias. Argentina venció a Brasil 3-1 con goles de Crespo y Riquelme, asegurando su lugar en el Mundial. En ese contexto de dominio local, Juan Pablo Sorín protagonizó una jugada que quedó para el recuerdo. El lateral argentino le tiró un caño espectacular a Ronaldinho cerca de la línea lateral del campo.

La respuesta del astro brasileño fue inmediata y agresiva, lanzando un manotazo al rostro del defensor argentino. El árbitro decidió sancionar la acción únicamente con una tarjeta amarilla, permitiendo que ambos continuaran el juego. A pesar del golpe, la superioridad albiceleste se mantuvo intacta durante el resto de los noventa minutos. Aquel cruce se convirtió en una de las imágenes más icónicas de la rivalidad sudamericana moderna.

Años después, en AFA Estudio, Sorín confesó que el lujo fue una reacción espontánea típica del baby fútbol. Reveló que, tras el incidente, ambos jugadores pudieron reírse de lo sucedido debido a su larga amistad previa. El lateral aclaró que no hubo rencores y que el roce fue parte de la intensidad del clásico. Así, el episodio pasó de ser una agresión a una anécdota de camaradería profesional.
Mira la jugada y lo que comentó Juan Pablo Sorín en este video:
