En 2022, Mike Tyson viajaba en un avión, cuando un pasajero llamado Melvin Townsend, empezó a interactuar con él de forma insistente.
La situación se salió de control y Tyson reaccionó violentamente: le dio varios golpes al pasajero dentro del avión, en un episodio que quedó grabado en video y se hizo viral.

La justicia decidió no presentar cargos penales. Sin embargo, Townsend inició acciones legales contra Tyson, exigiendo cerca de $500.000 dólares para evitar ir a juicio.

El equipo legal de Tyson rechazó la demanda y la calificó como una extorsión, asegurando que no pagarán esa suma. Aunque la denuncia aún no ha tenido un cierre, Tyson demostró que aún le quedan algunos ganchos en su repertorio.
