¿Cómo no hacerles caso?
Haz el siguiente experimento. Si tienes una mascota en tu hogar, sírvete un plato de comida, caliéntalo lo suficiente para que su aroma inunde cada rincón de la cocina, y luego ve a sentarte. Es posible que, a menos que tu amigo peludo tenga mejor educación que la mayoría, se acerque de inmediato con sus ojos húmedos y la nariz empinada.
Sí, para ellos es inevitable querer compartir un poco de lo que tienes en el plato y resistirse será muy difícil.
1. Todo vale cuando se trata de comida.
2. Incluso aprender nuevos trucos.
3. O asistir a eventos deportivos.
4. La clave está en la postura.
5. Y no importa si él no está ahí.
6. O si ni siquiera es tu compañero de asiento.
7. Si te dice que no lo mires, siempre habrá manera de solucionarlo.
8. Incluso si para ello debes convertirte en un mosaico de Picasso.
9. O aprovechar tu elongación.
10. E incluso sumar a otras especies.
11. No importa que tanto sueño tengan.
12. Este can, por ejemplo, saltó adentro de otro auto sólo porque se tentó con un balde del KFC.
13. No hay vergüenza.
14. Y cuando la hay, no es muy sutil.
15. Todos quieren lo mismo.
16. Todos.
17. Tener un plato lleno, por favor.
¿Podrías decirles que no?