Por Vicente Quijada
16 noviembre, 2017

Cinco meses después de adoptarlo entendieron que había algo extraño en él.

Muchas veces, las cosas no resultan ser lo que creímos a primera vista. Y esa es la premisa de esta historia: Sue Markham quería adoptar un perrito. Pero su esposo, Robert, no quería tener un animal muy grande en la casa, por lo que la mujer fue al refugio y se llevó a un pequeño cachorro de raza Jack Russel. O al menos eso le dijeron -o le hizo creer a su pareja.

Darren O’Brien/Mercury Press

El perro se llamaría Yogi, y en cinco meses crecería más que cualquier perro de “su raza”.

Los Jack Russell pesan entre 5 y 7 kilos, y miden entre 25 a 30 centímetros. Yogi, en su calidad de adulto a los nueve años ya, llegó a pesar 90 kilos y medir más de dos metros de largo. No, claramente Yogi no era lo que creían que sería.

Darren O’Brien/Mercury Press

Yogi es un gran danés. Y uno bastante grande, ya que en promedio esta raza pesa casi 30 kilos menos.

A pesar de la confusión -o mentira-, Robert no está molesto en lo absoluto y ama a su querida mascota quien, a pesar de su gran y temible tamaño, es bastante amistoso y extrovertido. Tanto, que incluso se hizo amigo de un gato del vecindario, al cual los Markham nombraron Toffee. No es de ellos, pero regularmente se da una vuelta para acurrucarse con su gran -en los dos sentidos de la palabra- amigo.

Darren O’Brien/Mercury Press

De hecho, es tan grande, que en el invierno debieron usar una capa hecha para caballos para protegerlo. Y le cabía perfecto.

Darren O’Brien/Mercury Press
Darren O’Brien/Mercury Press

Su gran tamaño también se traduce en mayores porciones de comida. Es más, la pareja gasta cerca de 235 dólares al mes para mantener a Yogi satisfecho. 

¡Es cosa de mirar que come este tremendo can para el desayuno!

Darren O’Brien/Mercury Press

A pesar de que no era lo que esperaban en un principio, Yogi fue una muy grata y gran sopresa. Los Markham están felices de haberlo encontrado y Yogi también, así tiene todo el sillón para él.

Darren O’Brien/Mercury Press
Darren O’Brien/Mercury Press

El tamaño no importa.

Puede interesarte