Por Camilo Morales
28 septiembre, 2022

El felino se infiltró mientras los obreros hacían reparaciones en la casa. Como ellos no notaron su presencia, pusieron las cerámicas sin darse cuenta que el gato estaba dentro.

Los gatos siempre se han caracterizado por ser muy curiosos y muchas veces meterse en donde no deben. No por nada existe el dicho “la curiosidad mató al gato“, y es que los felinos tienden a quedar involucrados en situaciones de las que no tienen salida.

Es común ver gatitos que suben a árboles altos o a techos de casas y luego no saben cómo salir. Sin embargo, el caso que ocurrió en Madrid, España, tuvo otro origen.

Twitter @patatiIla

Esta vez no fue culpa completa del “michi”, sino que de unos obreros que no se dieron cuenta que el gatito se había metido en medio de sus trabajos en la remodelación de una casa, según explicó la usuaria conocida como Spooky Cuchu en Twitter.

La publicación de la joven dio cuenta de que el felino se había metido dentro de la estructura de la bañera de su casa, pero los trabajadores, quienes no se dieron cuenta que estaba dentro, taparon ese orificio con cerámica.

Twitter @patatiIla

La muchacha no sabía en dónde se había metido su gato y pensó lo peor: que se había extraviado y que nunca más volvería.

Sin embargo, comenzó a sentir ruidos desde dentro del baño que había estado en remodelaciones y se dio cuenta que estaba dentro de la bañera. “Son las 2 de la mañana y yo me meto en la cama después de haber reventado el baño que han estado todo el día arreglando los obreros, porque se habían dejado a mi gato dentro”, escribió.

Twitter @patatiIla

Las fotografías que subió la joven muestran el momento en que tuvo que romper la cerámica de la bañera para poder sacar al gatito.

Esta situación pudo haber sido más grave de lo que fue, ya que el espacio en donde se encontraba el animal era muy pequeño y podría haber quedado sin oxígeno. Afortunadamente, cuando la chica rompió la cerámica el gato salió sin ningún tipo de herida o problema de salud.

“Siempre que llego a casa por la noche pego un par de gritos llamando a mi gato por si está en la calle aún, pero desde hoy ya no voy a pensar nunca más”, cerró la joven.

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