Por Daniela Poblete
2 April, 2019

“Abrí la puerta principal y ahí estaba ella”, dijo Gregory, quien la rescató.

Hace algún tiempo, un joven llamado Tyler Gregory encontró a una ardilla bebé que debido a una fuerte tormenta eléctrica quedó lejos de us madre y familia. Es por esto que decidió llevarla hasta casa para poder ayudarla e incluso se prometió hacer todo por salvarla.

Sin embargo, pensó que no podría pasar la noche, pues estaba en pésimas condiciones debido a que había permanecido bastante tiempo sola, descuidada y expuesta a las malas condiciones climáticas.

Tyler Gregory

“Era tan pequeña que sus ojos aún no estaban abiertos, comenzamos a darle biberón y nos pusimos a esperar”, dijo Gregory a The Dodo.

El joven junto a su novia decidieron dedicar su tiempo a Annie, así fue como la bautizaron y gracias a que sus horarios son flexibles pudieron mantenerse en casa para cuidar de la pequeña que luchaba por su vida.

Tyler Gregory

En un comienzo la pequeña dormía en un jaula con una almohada térmica, pero tan rápido creció que quería explorar todos los lugares y su padre estaba feliz de que ese momento finalmente llegara.

Es por esto que decidieron llevarla a hacer viajes al exterior, caminar, correr, saltar para que pudiera disfrutar de la vida silvestre. Sin embargo, siempre regresaba hasta Gregory y se montaba en su cuello.

“Ella siempre estuvo muy apegada a nosotros al crecer, disfrutaba correr afuera, pero siempre venía directo a nosotros”, dijo Gregory.

Además, al mismo tiempo que adoraba estar con sus padres, le gustaba saltar sobre la espalda de su compañero perro y parecía estar muy contenta de explorar los lugares junto a quienes se convirtieron en su familia.

View this post on Instagram

Jack and Annie are going to join the rodeo!

A post shared by Annie the Squirrel (@anniethesquirrel) on

Si bien comenzó rápidamente a treparse en los árboles, no podía soltarla debido a que el mal tiempo asechaba nuevamente. Sin embargo, cada vez que habían rayos de sol aprovechaban de dejarla libre para que siguiera explorando.

“Estábamos nerviosos por abrir su jaula, pero no podía soportar verla ahí y estaba empezando a volverse loca en vez de ser un dulce bebé”, dijo Gregory.

Tyler Gregory

Aunque se lo permitieron y un día la dejaron correr hasta el bosque para que pudiese ser feliz. Si bien lanzaban bromas sobre Annie, tenían miedo de que nunca regresara, pero al igual que cuando nos mudamos la primera vez, ella aparecía para buscar comida y jugar.

“Abrí la puerta principal el otro día y ella estaba ahí. Se acercó y fue hasta mi hombro para saludarme”, agregó Tyler.

Ellos se sintieron muy felices y aunque fue una visita breve fue importante para saber que Annie estaba bien. Además, se sienten emocionados de que pueda disfrutar de su hogar y de otros lugares tan saludable.

“Pasó un tiempo con nosotros y luego siguió su camino. Ella ha regresado todos los días durante un tiempo para jugar con nosotros y parece muy feliz”, sentenció.

Tyler Gregory