Por Predeterminado del sitio
10 noviembre, 2015

Su único crimen fue querer ayudarlo.

Amber Cammack, una mujer que vive en el Condado de Harris, en Texas, Estados Unidos, decidió actuar ante una situación que le pareció cruel e insostenible: Un perro en la terraza de un edificio vecino, que vivía en condiciones deplorables. Tenía un pañal en su trasero y su hocico estaba atado con un cable telefónico.

“Mis hijos estaban llorando. Tuvimos que pasar por esto varios días. El perro estaba sufriendo, gimiendo y llorando”.

-Amber Cammack-

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Amber Cammack

Así, la primera semana de noviembre, la mujer decidió publicar la cruel historia de este animal en las redes sociales, ya que el control de animales, la Humane Society y el servicio de adopción SPCA, nunca contestaron sus llamadas.

Como podrán imaginar, esta historia causó mucho revuelo e indignación. Personas de todo el mundo bombardearon la Oficina del Sheriff del Condado de Harris con e-mails para exigir que se arrestara al dueño del perro. Sin embargo, fue Amber Cammack, la que fue enviada a la cárcel por 2 delitos menores, y pasó allí, 16 horas sin derecho a visita.

“Yo llevé esas esposas con orgullo”.

-Amber Cammack-

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Amber Cammack

El dueño del perro por su parte, se defendió diciendo que le ató el hocico por que ladraba y los vecinos se estaban quejando. Pero de todas formas, el perro tenía una herida abierta en su espalda, lo que demuestra que claramente había sido maltratado.

El destino del perro sigue siendo incierto, por lo que sólo queda esperar que la buena acción e intensión de esta mujer, no hayan sido en vano. 

Puedes revisar lo que compartió Amber Cammack en este link.

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