Por Antonio Rosselot
3 agosto, 2020

Según los veterinarios, la pequeña Rosie tenía un 40% de probabilidades de sobrevivir dado el pésimo estado en que la encontraron. Pero la paciencia y el cariño demostraron ser más fuertes que cualquier enfermedad y, al cabo de 10 días, Rosie ya era otra perrita radicalmente opuesta.

En febrero de 2019, Oh Chin Ying estaba paseando por las calles de Pasir Ris (Singapur) cuando vio a una cachorrita que luchaba por salir de un canal del sector. Estaba aguantando como podía: si se soltaba, podría haber sido arrastrada por las aguas hasta quién sabe dónde.

IG: @rosie.theposie

Ying no dudó y, sin perder nada de tiempo, rescató a la perrita y la llevó a un veterinario a pocos minutos de distancia. Allí, la pequeña —bautizada como Rosie— recibió un baño para quitarle todas las garrapatas y pulgas que tenía, además de una ración de comida que se devoró en un instante.

Desafortunadamente, los exámenes que le realizaron a la pequeña Rosie no salieron nada de buenos. Además de su evidente desnutrición, la perrita tenía un paquete de otras enfermedades tales como babesia, anquilostoma y anemia; además, su conteo de glóbulos rojos era de 19, casi la mitad de un perro sano. Por lo tanto, el veterinario sólo le dio un 40% de probabilidades de sobrevivir.

IG: @rosie.theposie

El proceso de recuperación de Rosie fue muy desafiante e intenso. Al principio le costó abrir los ojos, pero a medida que pasaban los días, fue mostrando señales de ir recuperando fuerzas y caminar nuevamente.

Los primeros 3 días de recuperación no fueron esperanzadores, ya que la perrita seguía en el mismo estado. Sin embargo, el cuarto y quinto fueron los días en que Rosie demostró tener energías suficientes para caminar.

IG: @rosie.theposie

Si bien no podía incorporarse, hacía lo que podía para mover sus piernas lo más posible, casi como diciendo: “Estoy lista”.

Y el décimo día de recuperación fue la jornada en que Rosie finalmente logró incorporarse y caminar por su propia cuenta, sin asistencia. Siguió mejorando y a casi un mes de su rescate, Rosie se recuperó totalmente y se convirtió en una perrita totalmente opuesta a lo que era antes: muy juguetona, cariñosa y agradecida de haber sido salvada.

IG: @rosie.theposie

Ya ha pasado más de un año y medio desde que Rosie fue rescatada, y no podemos sino agradecer también a Oh Chin Ying, el hombre que la rescató, que nunca renunció a cuidarla y que le dio un nuevo sentido a su vida.

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