Por Javiera González Dinamarca
23 January, 2023

Nadie quería adoptar a Ronald por su gran tamaño y fuerza, a pesar de que es un peludo muy dulce y juguetón. Sin embargo, ahora su nueva madre humana reporta que está excelente y que se “adaptó perfecto a nosotros”.

Luego de ver un post en Facebook que se hizo viral, Kierstin Davis decidió actuar rápido para lograr adoptar a Ronald, un hermoso Golden Retriever. El adorable peludo no lo estaba pasando bien, pues tuvo 14 intentos de adopción que lamentablemente fallaron.

En un lapso de tan solo cinco semanas 14 familias terminaron rechazando a Ronald principalmente por su gran tamaño. Además, según cuentan desde la organización que lo rescató, SPCA of Wake County, es bastante torpe y demasiado juguetón.

Facebook SPCA of Wake County

Según Kierstin, apenas vio la publicación de la triste historia del peludito supo que era perfecto para su hogar. Ronald se ha adaptado muy bien, su nueva madre humana comenta: “Todo ha estado muy bien en casa. Encajó perfectamente con nosotros“.

En la organización SPCA adoraban al perrito, pues se ganó el corazón de todos con su personalidad dulce y cariñosa. Más de un voluntario estaba preocupado por la racha de mala suerte que tuvo Ronald, por lo que decidieron contar su historia en Facebook para que así alguien pudiera darle otra oportunidad.

Facebook SPCA of Wake County

En el post escribieron: “¡Ayúdennos a rompes la racha de mala suerte de Ronald! 14 adopciones han fallado para este adorable chico, principalmente por su gran tamaño/fuerza. De vez en cuando, si se emociona, puede pararse y poner sus patas delanteras en ti o ponerse a ladrar“.

Al ver la publicación Kierstin cuenta que dijo: “Oh no hay manera de que consiga adoptarlo. Seguramente alguien ya se lo debe haber llevado rápidamente, pero voy a postular de todas formas. Afortunadamente la mujer hizo la solicitud de adopción a pesar de que pensaba que no tendría oportunidad.

Facebook SPCA of Wake County

La nueva madre perruna tuvo suerte y en cosa de días Ronald ya estaba en su casa junto a sus dos hijos de cuatro y siete respectivamente. Según cuenta Kierstin cuando lo vieron “gritaron de la emoción” y hoy se llevan muy bien, juegan y se acompañan.