Por Daniela Morano
17 diciembre, 2018

Cuando lo sacó estaba todo chamuscado y llorando, pero no dudó ni un momento en confiar en ella.

Cuando el frío es demasiado crudo, los gatitos callejeros tienden a esconderse donde sea que piensen que es posible encontrar calor. Eso va desde pequeños espacios entre los árboles o los techos de las casas, hasta los las ruedas de los coches. Como se imaginarán, nada es más calentito que un motor recién apagado, sobre todo si pueden refugiarse allí todas las noches.

En Houston, Texas, un pequeño gato pudo haber muerto de no ser porque Mary, una mujer, lo escuchó justo a tiempo. En un estacionamiento del local al que había entrado, Mary oyó a un gato maullar y llorar bajo un coche.

Este se había quedado atrapado intentando salir de ahí mismo. “Sus patas traseras estaban entre unos cables y las ruedas. Su oreja, pata y nariz estaban chamuscadas por el tubo de escape”, contó Mary a LoveMeow.

Nadie tenía idea de cuánto tiempo llevaba el pequeño allí, pero lo único que importaba era rescatarlo. “Apenas pude sacarlo se aferró a mí”. 

Instagram kestokitty
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15 minutos después de haberlo salvado, el gatito negro comenzó a darse cuenta de que por fin estaba a salvo. “Cuando se dio cuenta de que estaba tratando de ayudarlo dejó de llorar y se relajó sobre mis manos”.

Keto -como lo nombró- no estaba del todo bien aún. Estaba deshidratado y desnutrido, “sus patas delanteras estaban medias chuecas y sus garras eran enormes. Tenía problemas parar pararse los primeros días incluso”.

Aaron, el esposo de Mary, no pensó que Keto sobreviviría mucho tiempo, “pero sabíamos que debíamos hacer todo lo posible”.

Mary se quedó toda la primera noche junto a Keto, supervisando que estuviese respirando y comiendo bien. “Confió en mí desde el primer momento en que lo toqué. Me enamoré de él, y sabía que sería mi nuevo bebé”.

Sin embargo a pesar de todos los cuidados, una de las orejas de Keto estaba infectada y no pudo ser salvada. “Se veía como una taza durante como 3 días. Perdió alrededor del 70% de ella, básicamente se quemó en el tiempo que estuvo atrapado”.

“El veterinario le dio antibióticos y pomadas para curar la herida y va con frecuencia a ser examinada parar asegurarnos que todo anda bien”. 

Instagram kestokitty

Ahora Keto además tiene a una hermana, Rio, una perrita que “ha sido la mejor tía de todas. Lo limpia y lo acompaña”. Y el otro gato de la casa, East, también lo ha cuidado y le ha enseñado de todo. “Juegan juntos, suben a los árboles, son inseparables”.

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