Por Camilo Morales
12 October, 2022

Antonio quedó marcado de por vida tras perder a su perrito pitbull por un cáncer. Luego de eso, decidió vender todo lo que tenía para comprar un predio y hacer un refugio animal. Ahora tiene que comprar mensualmente 200 kilos de comida.

No muchas personas son capaces de dejarlo todo por ayudar a alguien que lo necesita, menos si se trata de animales que han sido abandonados a su suerte. Sin embargo, hay quienes se dan cuenta que ellos pueden ser la única salvación para ellos. 

Así lo pensó Antonio, un hombre brasileño de 58 años que renunció a todo en su vida para cuidar de 800 perros en un terreno que compró para convertirlo en un hogar de animales.

Razoes Para Acreditar

Según información de Razoes Para Acreditar, Antonio siempre ha sido un amante de los animales, pero nunca se había dedicado a rescatarlos ni a asistirlos para sanarlos de aquellos embates provenientes de las hostiles calles.

Hay que recordar que los animales que son abandonados a su suerte en la vía pública deben sobrepasar distintos tipos de obstáculos. De muchos de esos desafíos dependen su supervivencia.

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Antonio sabía que ese amor que tenía por estas criaturas debía materializarse en algún tipo de ayuda directa. Así, marcado por lo que le ocurrió a su perro pitbull, luego de que tuviera cáncer y falleciera, decidió renunciar a su trabajo y gastar su dinero en un predio en donde podía cuidar a esos perritos que más lo necesitaban.

Este hombre se quedó a vivir en ese sitio y comenzó a dormir sobre una mesa de madera dura y fría. De esta forma podía estar más cerca de los doguitos y evitar que se perdieran o les sucediera algo malo.

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Como tiene que gastar dinero en mantener el predio y a sus 800 perritos no muchas veces  pasa por buenos momentos financieros.

Según explicó, los perritos consumen 200 kilos de comida al día. Además, tiene que comprarles mensualmente sus medicamentos e implementos médicos a aquellos que están en tratamientos especiales.

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El albergue cuenta con dos empleados que ayudan a Antonio a cuidar los perritos durante el día, mientras él está en el trabajo. Junto con eso tienen una cocinera que les hace comida especial a aquellos perritos que lo necesitan

A pesar de que constantemente tiene que ser ayudado a través de donaciones y de colectas, Antonio no se arrepiente de haber dejado todo para estar con los canes.