Por Luis Aranguren
16 mayo, 2022

Msituni nació con sus patas delanteras dobladas y no podía sostenerse. En un ambiente natural no habría vivido, pero afortunadamente en el cautiverio disfruta de una vida digna.

La ciencia es para todos los seres vivos que la necesiten y es que ser humanos nos lega un deber, como la especie más inteligente de todas, debemos ayudar a otras. No solo aprovecharnos y facilitar nuestros trabajos con ellas, es importante también darle el amor y cuidado que necesitan.

Una labor que en el Zoo Safari Park de San Diego, California, se toman muy en serio y es que le dieron una segunda oportunidad a una jirafa bebé llamada Msituni.

San Diego Zoo Wildlife

Lamentablemente al nacer tuvo problemas en sus patas delanteras, cuando una estaba doblada de forma incorrecta y otra se extendía de forma anormal. Esto le impedía caminar o levantarse, mantener el equilibrio era algo difícil y de haber nacido en un ambiente natural, tal vez se la habrían comido los leones.

Ayudarla era algo difícil para los veterinarios, pues hasta ese momento no habían lidiado con algo parecido, sin embargo, tampoco era algo imposible.

San Diego Zoo Wildlife

Fue entonces que tras varias revisiones y exámenes veterinarios, el equipo de salud animal del zoológico Safari Park de San Diego, ideó un plan. Contactaron con Hanger Clinic, ortopedistas profesionales de Estados Unidos y comenzaron a armar unas piezas especialmente para esta jirafa.

“Estamos muy contentos de tener los recursos y la experiencia para intervenir y brindarle a este joven ternero la oportunidad de una vida plena. Sin estos aparatos ortopédicos que salvan vidas para brindar apoyo, la posición de sus piernas se habría vuelto cada vez más dolorosa y habría progresado hasta un punto que no habría podido superar”.

–Matt Kinney, DVM, veterinario senior de San Diego Zoo Wildlife Alliance (SDZWA), en un comunicado–

Tras moldearlos y fabricarlos, el equipo con mucha emoción procedió a colocar todos estos aparatos ortopédicos en la jirafa que si bien no parecía muy cómoda, tendría una mejor vida. Fue entonces que tras ajustar todo bien, la ayudaron a levantarse y procedió a dar sus primeros pasos.

San Diego Zoo Wildlife

Para la jirafa significó mucho, también para los veterinarios y Hanger Clinics, quienes nunca habían trabajado con animales. Sin embargo, asumieron el reto y dieron un gran salto en lo que a medicina animal se refiere. “Es una oportunidad única en la vida, y solo tienes que saborear el momento”, Ara Mirzaian, ortopedista certificado de Hanger Clinic.

Ken Bohn/San Diego Zoo

Por suerte, todo esto ayudó a que sus huesos y músculos tomaran la posición correcta, algo que le permitirá a la jirafa ser un poco más libre.

Si otro animal sufre esto, ya todos sabrán como ayudarlo. No es la cura contra el cáncer, pero vale la pena saber que hay personas dedicándose a salvar todo tipo de vidas.

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