Por Constanza Suárez
20 diciembre, 2017

Científicos canadienses han observado este llamativo comportamiento.

No es algo nuevo que distintas especies de animales se han apareado entre ellas. Hemos visto por ejemplo que un burro tuvo relaciones con un caballo, o una jirafa con una cebra. Nos llaman la atención y lo encontramos un poco extraño, pero al menos, son especies que se parecen o vienen de un árbol genealógico que en algún momento se cruzó.

Pero unos científicos en Canadá acaban de descubrir a dos especies relacionarse sexualmente, que francamente no tienen nada pero nada en común y es algo bastante extraño. Algunos monos hembra adolescentes en Japón han participado repetidamente en comportamientos sexuales con un tipo de ciervo llamado sika, reportaron los científicos de la Universidad de Lethbridge en Canadá, que estudian el comportamiento de los macacos.

Las razones aún no están claras, pero todo comenzó con un informe de un macaco macho que montaba a una ciervo hembra en la isla de Yakushima.

Noëlle Gunst

El informe fue intrigante, pero un coautor del nuevo estudio le dijo a The Guardian que era esencialmente anecdótico. “Incluso la naturaleza sexual de esta interacción no se demostró claramente”, dijo Noëlle Gunst, investigadora de la Universidad de Lethbridge en Canadá. Entonces ella y sus colegas buscaron determinar la naturaleza de este acto.

Observando un conjunto diferente de relaciones – monos hembras adolescentes y venados, particularmente ciervos machos, en Minoo, Japón los investigadores encontraron interacciones que definitivamente parecían ser de naturaleza sexual. (Las monas estaban trepando al venado y aplastando sus genitales contra la espalda del ciervo)

Se sabe que los macacos japoneses montan ciervos como los humanos a caballo, por diversión o transporte, comportamiento que los ciervos parecen tolerar a cambio de comida. Pero estos monos estaban tramando algo diferente.

Noëlle Gunst/YouTube

Los investigadores compararon las interacciones entre mono y ciervo, que ocurrieron durante la época de apareamiento, con las interacciones homosexuales mono-mono, donde las macacos se montan entre sí. Prestaron mucha atención a las “posturas de montaje” que los monos asumieron sobre el venado y las vocalizaciones que hicieron, para determinar que las interacciones eran, de hecho, sexuales, al menos para los monos.

Algunos de los ciervos sacaron a los monos de encima y huyeron de la situación. Pero el venado macho adulto, en particular, la mayoría de las veces simplemente se mantenía tranquilo mientras las monos empujaban. En algunos casos, el ciervo macho incluso seguía comiendo sin inmutarse.

Cinco de las monos hembras tenían “relaciones heterospecíficos exitosos” con ciervos. Es decir, tenían “una asociación sexual temporal, pero exclusiva” con un individuo de otra especie, con “tres o más monturas en un período de 10 minutos”.

Noëlle Gunst/YouTube

En total, hubo 13 parejas exitosas y 8 intentos fallidos. En algunos de esos casos, la interacción entre monos y ciervos se interrumpió porque apareció otro macaco hembra joven, “desplazó con éxito a las montadoras adolescentes originales y se hizo cargo del venado para iniciar sus propias relaciones heterospecíficos”, señalaron los investigadores. Algo que no se esperaban.

Los científicos tienen cinco teorías sobre por qué los monos jóvenes podrían buscar relaciones sexuales con venados: En primer lugar, podría ser una forma para que un mono menos maduro practique para relaciones sexuales futuras con otros monos. En segundo lugar, podría ser una forma menos peligrosa para una macaca hembra joven de tener una interacción sexual. En tercer lugar, podrían ser una opción para los jóvenes macacos sin parejas sexuales disponibles de su propia especie. En cuarto lugar, podría ser el resultado de interacciones no sexuales, descubriendo que es una fuente de estimulación genital que luego buscan a propósito. Finalmente, dicen los investigadores, esto podría ser una especie de práctica cultural.

“Las interacciones sexuales entre monos y ciervos que se informan en nuestro artículo pueden reflejar el desarrollo inicial de una nueva tradición de comportamiento en Minoo”, dijo Gunst-Leca a The Guardian. Pero también aceptaron que pudiese ser una moda temporal. Quien sabe, el tiempo dirá.

Mira aquí el vídeo:

Puede interesarte