Por Moisés Valenzuela
18 October, 2018

Sólo miren a Stormy… ¿cómo alguien podría abandonarlo?

La vida de Stormy era buena: tenía un hogar, estaba rodeado de niños, otros perros y algunos gatos y con todos disfrutaba de una buena relación. Él era cariñoso y amable, y también lo eran con él. No podía pedir nada más. Pero de un día a otro, las cosas cambiaron.

La familia, que tenía cuatro hijos, supo que tendría un quinto bebé. La mujer, entonces, dijo que era mucha carga: Stormy tenía que irse de la casa.

Facebook / Alana Guerrini

“Pasó toda su vida con una familia (…) Luego la mujer quedó embarazada, tuvo su quinto bebé y decidió que era demasiado”, dijo a The Dodo Alana Guerrini, voluntaria del Eleventh Hour Rescue, un refugio para animales en Brooklyn.

Según Alana, en los ojos de Stormy se podía ver el miedo y el desconsuelo que sentía. Al ver su cara, supo que debía ayudarlo.

Facebook / Alana Guerrini

La mujer solicitó al refugio llevar al perro con ella hasta que encontrara un hogar. Así, lo podría cuidar y darle todo el amor al que estaba acostumbrado. Aunque tardaron en darle la respuesta, finalmente fue positiva: Stormy podría ir con ella.

Facebook / Alana Guerrini

“Se subió al auto sin problemas. Mi hijo se había subido en el asiento del copiloto y Stormy se subió en su regazo (…) Quería sentarse en su regazo todo el tiempo, así que mi hijo tuvo que sentarse en el asiento trasero”, cuenta Alana.

Facebook / Alana Guerrini

Según la mujer, el único momento en que el cachorro se separaba de su hijo era para besarla. “Él solo quiere interactuar con la gente y ser amado”, dice.

Facebook / Alana Guerrini