Por Felipe Costa
20 enero, 2022

La gorila Kiki también había sido madre hace poco y al ver al bebé tras el cristal quedó cautivada admirándolo. Tocaba el vidrio delicadamente queriendo estrechar sus manos, demostrando que el amor de mamá es igual de fuerte en todas las especies.

Si la historia de Tarzán nos llega a parecer extremadamente fantástica, deberíamos quizás plantearnos la posibilidad de que los gorilas no son una especie que nos vea tan distintos, es más, como bebés nosotros somos prácticamente semejantes o así lo demuestra un video muy particular grabado en un zoológico luego de que una mujer quisiera llevar a su hijo recién nacido y presentárselo a los simios, informa 12News.

Michael Austin

Emmily Austin llevó a su niño de 5 semanas llamado Canyon y como motivo de disfrutar su postnatal, decidió sacar al pequeño de paseo y llevarlo a tener contacto con otros animales, así que el Parque Zoológico Franklin, ubicado en Massachusetts, le pareció perfecto. A la madre solo le preocupaba que posiblemente su bebé se llegase a sentir incómodo, pero se llevó una grata sorpresa.

Al llegar al sector de los gorilas, del fondo de una cueva apareció Kiki quien se pegó al cristal sorprendida al ver a Emmily y a Canyon, entre ambas se miraron a los ojos y sintieron la misma alegría que trae el regalo de la vida.

Michael Austin

Dicha conexión se dio ya que la gorila también había sido madre recientemente de un bebé llamado Paulo y al ver a Canyon tras el cristal fue como ver su instinto y amor maternal reflejado en otra familia. Al principio iba y volvía pero finalmente se quedó pegada al vidrio haciendo el gesto de querer acariciar al niño.

El esposo de Emmily sacó su celular y comenzó a grabar el adorable momento. Era como si de verdad Kiki intentara comunicarse con el bebé deseando querer sostenerlo en brazos durante unos instantes. La gorila golpeaba el cristal pero al ver que no despertaba, solo se recostó para admirar a Canyon.

Michael Austin

“Cuando entré al zoológico ese día, nunca podría haber imaginado que tendríamos esta experiencia. Estaba asombrada. Tratar de acariciar su rostro a través del cristal y tomar su mano … es lo más hermoso. Podías ver la emoción en sus ojos”.

–Emmily Austin a 12News

Kiki, quien es nativa de África central, es madre de 4 hijos nacidos en cautiverio, el último de ellos, Paulo, nació en Octubre de 2020 y como el menor de todos, es el más mimado de la cueva.

Para Emmily, aquella conexión tan pura se transformó en símbolo de unidad, creando un vínculo perpetuo entre ambas madres que pese a ser de distintas especies, se reconocían una a la otra entendiendo algo que solo se puede sentir luego de dar vida a un niño. En el futuro, la mujer espera volver al zoológico, cuando Canyon sea mayor y así Kiki lo vea crecer.

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