Por Catalina Maldonado
21 September, 2022

El nadador británico Adam Walker dijo que los delfines formaron un círculo a su alrededor cuando un gran tiburón blanco se acercó, lo que lo protegió de posibles ataques. “Me estaban guiando a casa”, dijo el deportista.

Nadar con delfines es toda una experiencia para aquellos que hayan tenido la suerte de hacerlo, pues es una especie muy amigable con el ser humano. Sin embargo, creo que pocos podrían decir que una manada de delfines pudo protegerlo de un posible ataque de un tiburón.

El nadador profesional Adam Walker se zambulló en la costa de Nueva Zelanda para tachar otra hazaña de la lista de deseos. El desafío era completar las 16 millas para cruzar a nado el Estrecho de Cook. 

Adam Walker

Cuando entró al agua, una manada de delfines pronto se acercó a él y comenzaron a nadar juntos. Todo parecía tranquilo y una experiencia muy hermosa, hasta que notó que un gran tiburón blanco apareció a solo unos pies de distancia.

“Miré hacia abajo y vi un tiburón unos metros debajo de mí”, dijo Adam en su canal de YouTube. “Traté de no entrar en pánico ya que tengo un objetivo para cruzar a nado con éxito”. 

Adam Walker

Sin embargo, jamás esperó que los delfines lo ayudaran en un momento tan complicado, pues como mecanismo de defensa, estos mamíferos formaron un anillo protector a su alrededor cuando el tiburón comenzó a acercarse. 

“Me gustaría pensar que me estaban protegiendo y guiando a casa”, le dijo al Marlborough Express. “Este baño se quedará conmigo para siempre”. 

Adam Walker

Permanecer juntos en manadas es la principal forma en que los delfines se defienden entre sí del ataque de un tiburón, y las valientes criaturas a menudo acosan al depredador y lo ahuyentan. Si los delfines lo hicieron en defensa de Adán es otra cuestión, pero de todos modos vencieron al tiburón.

“No puedo decir si los delfines vinieron en mi ayuda como una manada, ya que no pueden hablarme, sin embargo, puedo decir que después de unos minutos, el tiburón desapareció y los delfines se quedaron conmigo durante otros 50 minutos, lo cual fue un una experiencia increíble”, dijo Adam.

Pese a que le habían advertido que no habrían tiburones tan cerca de la costa, fue una sorpresa encontrarse con esta especie, aunque ya había tenido dos experiencias con este animal Hawái y en el canal Tsugaru en Japón. Su consejo: no entrar en pánico.