Por Javiera González Ruiz
7 June, 2018

La pequeña alzaba los brazos para llamar su atención.

Los animales suelen ingeniárselas para encontrar agua y así saciar la sed y mantenerse vivos. Y aunque a veces les cueste hacerlo, la mayoría del tiempo lo logran sin mayores problemas. Tal como hizo esta ardilla, que no soportaba el calor y necesitaba refrescarse con un par de sorbos de agua.

Y lo hizo de la forma más fácil.

La necesidad a veces nos hace hacer ciertas cosas que en otras ocasiones no haríamos. Bien lo sabe este animalito, que por lo general no se acercaría a un humano… no si no tuviera una botella de agua con la que saciar su sed cuando el calor azota.

Resulta que Paul Camps, junto a su novia, ambos de Gloucester, estaba visitando el Gran Cañón durante el fin de semana y fue testigo de un impresionante acercamiento con una sedienta ardilla salvaje. El animal al verlo, comenzó a seguirlo de una manera bastante extraña, y en un momento alzó sus brazos hacia él.

Paul, asombrado, le pidió a su novia que sujetara su botella de agua para tomarle una foto al animal con su teléfono, pero según el joven, apenas le entregó la botella a su novia, la ardilla comenzó a levantar los brazos hacia ella.

Youtube @Storyful Rights Management

Era obvio que estaba sedienta y quería un sorbo.

Youtube @Storyful Rights Management

Así que Camps abrió la botella y se la extendió para que bebiera. La ardilla comenzó rápidamente a afirmarla con sus dos patas delanteras y bebió hasta que el agua se acabó, según muestran las imágenes captadas por los jóvenes, que hoy cuentan con más de 38 mil reproducciones en Youtube.

¡Sí que estaba sedienta!