Por Camilo Morales
13 octubre, 2022

“Estaba tan enmarañada que no estábamos seguros en qué condición estarían sus ojos una vez afeitado el cabello (…) Es una niña divertida y luchadora”, dijeron desde el refugio que la acogió.

Como los perritos callejeros no tienen oportunidad para recibir cuidados en su aspecto, ya que deben estar preocupados de conseguir alimento por su cuenta, muchas veces contraen enfermedades y tienen problemas de salud. 

Algunos de esos problemas están relacionados con no tener a nadie que se haga cargo de ellos.

Pixabay

Karma es una perrita callejera que vagó durante mucho tiempo, sola y perdida por las calles del condado de Harris, en Texas, Estados Unidos, antes de toparse con un refugio de animales que la pudo acoger.

Esta “firulais” de 12 semanas de edad tuvo que vivir todas las peripecias de lo que significa vivir en la vía pública: su pelo estaba tan largo y enmarañado que parecía ser del doble de su tamaño real.

Friends of Faye

Como tenía el pelo tan largo no podía ver. Además, como éste se le enredaba demasiado tenía problemas con su movilidad. Los veterinarios tuvieron que cortarle el pelo para poder revisarla una vez que fue acogida por el hogar.

Karma parecía asustada, pero de a poco entró en confianza con los veterinarios para que la pudieran chequear. “Supongo que nunca le arreglaron su pelo. Nunca. Estaba tan enmarañada que no estábamos seguros en qué condición estarían sus ojos una vez afeitado el cabello“, dijo la mujer que la adoptó, Andi Leone.

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Su piel nunca había entrado en contacto con el exterior, por lo que cuando le recortaron el cabello parecía estar un poco irritada y con mucha sensibilidad.

Poco a poco Karma ha ido sacando su personalidad hacia afuera y ha entrado en confianza con los humanos. El estar durante tanto tiempo en la calle le provocó severos problemas en su seguridad, ya que venía con muchos traumas.

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Es una niña divertida y luchadora. Le encanta jugar a buscar cosas y acurrucarse en su perrera para pasar un rato tranquilo. Ama absolutamente a los niños y tiene una actitud muy juguetona“, aseguró su dueña.

Andi sabe que está acomodándose cada vez más a su casa, pero aclaró que le está buscando un hogar permanente en donde Karma pueda crecer, ya que aún es una cachorra. “Es una chica genial y fácil que se lleva bien con todos (…) Ha sido un placer tenerla“, cerró.

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