La enternecedora situación tuvo lugar en el mercado de Abastos en México donde lamentablemente hay muchos perritos abandonados.

La amistad es algo muy hermoso, y los perritos y perritas del mundo no están exentos de disfrutarla. Ya sea entre miembros de su misma especie, con otros animales o con humanos, estos peludos es obvio que sienten amor y en algún grado empatía. Este pequeño definitivamente tenía ganas de ayudar a su compañero, a quien le picaba la parte de arriba del lomo que no podía alcanzar porque le falta una patita. Su fiel amigo fue a rescatarlo: con el hocico comenzó a morderle donde le picaba.

TikTok @MyriamRangel74

Es claro que el gesto fue apreciado y que le gustó, pues con lo que le queda de la patita que le falta se mueve como si él mismo se estuviera rascando. Myriam Rangel fue quien captó en cámara todo el momento y lo subió a su cuenta de TikTok myriamrangel74. En principio la mujer pensó que los peludos eran callejeros, pero locales que están familiarizados con el área comentaron que sí tienen un cuidador, quizás algún vendedor o vendedora del mercado que los lleva al trabajo.

TikTok @MyriamRangel74

La escena fue todo un éxito en la red social, usuarios comentaron: “Esos son los verdaderos amigos” y también “Deberíamos aprender de su empatía, son un ejemplo, por mucho son mejores que los humanos“. El tema de la empatía en perritos es algo muy fascinante, según algunos estudios, los peludos efectivamente sí sentirían algo parecido a lo que sentimos los humanos.

TikTok @myriamangel74

Por ejemplo, durante una investigación expusieron a 74 personas a 75 perros a tres sonidos distintos: el llanto de un bebé, los balbuceos de un bebé y estática de radio. Entonces midieron los niveles de cortisol, una hormona vinculada al estrés. Ni los humanos ni los perros mostraron grandes niveles de cortisol ante los balbuceos y la estática de la radio. Sin embargo, el cambio fue drástico con los llantos, efectivamente subieron los niveles de la hormona, lo que podría indicar que sí sienten empatía. Para mí, con el ejemplo de estos dos peludos queda claro que .

Espero que esta hermosa escena les haya subido el ánimo tanto como a mí, pues no hay nada como ver amor animal para dibujar una sonrisa en nuestras caras.

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