Por Cristofer García
27 septiembre, 2022

Para Buda, como se llama este canino, no importan las especies a la hora de hacer amigos y recibe con mucho cariño a cada nuevo integrante del Santuario de Animales Luvin Arms, en Colorado, Estados Unidos.

Los animales en ocasiones pueden sorprender a las personas por las interesante amistades que hacen con especies que quizás sean poco convencionales juntarse. Pero lo que ocurre es que en el reino animal es difícil predecirlo todo y a veces un par de peludos pueden ser los mejores amigos sin necesidad de tener muchas cosas en común.

Un gran ejemplo de ello es la relación que tienen este perrito, llamado Buda, con un cordero de 4 semanas de nacido, nombre Cheerio. Estos dos peludos viven en el Santuario de Animales Luvin Arms en Erie, Colorado, Estados Unidos, donde han desarrollado una gran amistad en poco tiempo.

Santuario de Animales Luvin Arms

El perrito es un canino rescatado, que había sido sometido a tratos crueles, viviendo dos años encadenado afuera de una casa soportando sol y lluvia. Por fortuna su suerte cambió y ahora lleva una gran vida en este santuario, donde muestra su alegre personalidad.

Buda tiene esta actitud con todos nuestros nuevos rescates. Lo más lindo del mundo es ver a Cheerio emocionarse, dar pequeños saltos y correr detrás de Buda para seguirlo y jugar con él”, comentó Shartrina White, directora ejecutiva del santuario, en conversación con Today.

Santuario de Animales Luvin Arms

Pero no ha sido solo con este cordero, sino que Buda también con una vaca que vive en el recinto desde que era una ternera, a la cual llamaron Marley. Desde el primer momento en que se conocieron, cuando la vaca tenía solo 5 semanas y desde entonces les encanta verse frecuentemente, acostarse juntos y abrazarse.

Santuario de Animales Luvin Arms

Incluso ahora, dos años después cuando la vaca pesa más de 540 kilogramos, quisieran seguir jugando juntos, pero ya es peligroso para el canino. “A las vacas les gusta jugar con la cabeza. Hasta el día de hoy, cuando Marley ve a Buda, comienza a brincar y saltar, se saludan y se besan a través de la cerca“, detalló White.

Santuario de Animales Luvin Arms

Y así como ocurre con Buda, otros animales se han vuelto muy amigos entre sí, sin importar la diferencia de especies y los trabajadores del santuario les dan libertad para que se conozcan. “Tienen opciones en sus amigos. No es algo que puedas forzar. Estar aquí en el santuario viéndolos vivir sus vidas y ver las amistades es increíblemente especial”, dijo White.

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