Por Cristofer García
3 November, 2020

“Si no hubiera sido por Max (el perro), no sé qué hubiera pasado”, comentó Matt Llewellyn, uno de los familiares de este anciano extraviado en Canadá.

Los perros son los mejores amigos de las personas y también pueden ser héroes cuando se necesita de ellos. Este es el caso de un anciano con demencia que se perdió en el bosque cercano a su casa, en Hamilton, Canadá, y su fiel perro lo acompañó hasta ser encontrados.

Alan “Van” Vizniowski, de 73 años, había salido de su casa sin que nadie se diera cuenta y emprendió un viaje sin saber a donde, pero acompañado de Max, su cazador de alces noruego.

La última vez que lo habían visto fue a las 6:00 pm de la noche anterior, hasta que familiares quisieron visitarlo al otro día, peros solo encontraron las luces de la casa prendidas y las puertas abiertas. Comenzaron la búsqueda, sabiendo la condición.

Matt Llewellyn

Matt Llewellyn, esposo de una de las sobrinas de Alan, fue junto a su familia con la intención de visitar el lugar y saludar al tío. Sin embargo, se encontró con una situación de vida o muerte. De inmediato llamaron al resto de la familia para que ayudaran en la búsqueda, ante la amenaza de la noche y las bajas temperaturas.

“Simplemente teníamos la sensación de que algo no estaba bien”, comentó Matt en conversación con CBC.

“Sé lo rápido que puede ocurrir una tragedia, especialmente cuando el clima realmente comenzó a ponerse desagradable”, dijo Matt, quien anteriormente fue reportero de esta cadena de televisión. Afortunadamente, muchas personas al ver por redes sociales las publicaciones de la familia se sumaron a ayudar.

Matt Llewellyn

“Recibíamos llamadas de personas absolutamente desconocidas de lugares como Cambridge, una persona estaba en Simcoe, gente de Caledonia que decía ‘Tenemos vehículos todo terreno, estamos listos para bajar y ayudarlo en la búsqueda'”, expresó.

No obstante, fue Neil Bannon, un vecino del tío desparecido, quien finalmente lo encontró. Bannon, de 41 años, vio a Van caminando por el bosque junto a su perro anteriormente y sabía a dónde podría ir. Al dar con ellos, notó al perro y lo llamó.

Matt Llewellyn

“El perro empezó a ladrar y grité el nombre de Van y me dijo ‘Hola, estoy aquí’. Fue una sensación abrumadora escuchar su voz, porque el resultado podría haber sido diferente. Estaba muy agradecido de escuchar su voz”, comentó Bannon.

Max pasó todo el tiempo con él, como si de alguna forma supiera que estaban perdidos y que debía cuidarlo. Así lo hizo y la familia piensa que puede tratarse de una especie de milagro.

“No sé si creo en los milagros, pero honestamente, en las últimas 12 horas no he podido encontrar otra forma de describir que lo encontramos. Si no hubiera sido por Max, no sé qué hubiera pasado”, dijo Matt.

Unsplash

Los vecinos se encargan de estar pendiente de Van y también de su perro. Cuando su peludo anterior murió de vejez, no sabían si era buena idea que tuviera otro. Sin embargo, ahora saben que tomaron la mejor decisión.

“Estamos muy agradecidos por el perro. Sin lugar a dudas, es su mejor amigo. Max se durmió en una cama y consiguió una comida a la que probablemente no estaba acostumbrado y, sin duda, algunas golosinas extra”, contó Matt.

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