Por Camilo Morales
15 septiembre, 2022

Hobo estaba jugando en la propiedad de sus dueños y no se percató que el barranco estaba detrás de unos matorrales. El operativo de rescate duró 4 horas, pero finalmente se reencontró con su familia.

Al igual que los humanos, los perritos también pueden sufrir accidentes en momentos y lugares inoportunos, incluso estando en sus mismas casas. Y es que nunca se sabe cuando se pueden sufrir esos percances caseros.

Pero el caso de Hobo casi se transforma en algo mucho más grave. Se trata de un perrito sordo que se precipitó a un barranco de un poco más de 30 metros en California, Estados Unidos.

Instagram @sdhumanesociety

Según información de El Diario NY, el can estaba jugando y corriendo en la propiedad de sus dueños cuando no se percató que unos trabajadores estaban realizando unas remodelaciones en el terreno.

El pastor australiano de 8 años se acercó a unos matorrales y resbaló por el barranco. Luego de unos minutos, tanto los obreros como los dueños de casa notaron que el perrito no estaba, así que creyeron que había salido de la propiedad.

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Sin embargo, tras escuchar algunos ladridos y llantos del can, se dieron cuenta que estaba atrapado sin posibilidad de salir.

De inmediato la familia se puso en contato con el Equipo de Respuesta a Emergencias de la Sociedad Protectora de Animales de San Diego, quienes tardaron cerca de 4 horas en el operativo de rescate para sacar al perrito de ahí.

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Con la ayuda de una cuerda uno de los socorristas logró llegar hasta donde estaba el pastor australiano y lo rescató.

Uno de nuestros oficiales de Humane respondió primero a la escena, trepando por rocas sueltas para alcanzar al perro. Al darse cuenta de que la subida era demasiado empinada y peligrosa, nuestro oficial pidió refuerzos“, contó la organización en su Instagram oficial.

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Finalmente lograron hacer que Hobo se reencontrara con sus dueños, quienes estaban muy preocupados por el accidente y ya temían lo peor. El can fue examinado y quedó sin heridas luego de lo ocurrido.

Además, Hobo pareció haberse dado cuenta de que lo habían salvado porque en las fotos que le sacaron expresó gratitud con una gran “sonrisa” en su hocico.

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