Por Luis Lizama
15 diciembre, 2020

Patrick es un soldado estadounidense, que trabajaba en Georgia (Europa) cuando conoció al pequeño Marshmallow. Su vínculo fue tan especial, que decidió hacer todos los trámites y llevarlo a casa, al otro lado del mundo.

Esta es una historia de amor y amistad. Todo comenzó a principios de este 2020, cuando Patrick Brady (de 22 años) se desempeñaba como soldado en Georgia (Europa del Este). Una de sus tardes de servicio, se armó un alboroto en la base militar. Había un cachorro merodeando el lugar, que resultó ser más pequeño que las botas militares.

El soldado se encariñó tanto con el pequeño peludo, que decidió hacer todas las gestiones para adoptarlo, trasladándolo miles de kilómetros para llevarlo a casa. Pasaron por mil y una situación, pero valió la pena. Esta es su historia.

Patrick Brady

Era una bola de pelos, un poco sucio y  callejero. Muy probablemente había nacido en las calles, lejos de todo hogar y familia. No conocía el amor. 

“Me enamoré de ella de inmediato”

–dijo Patrick al medio Today

Patrick Brady

La bañaron y alimentaron, incluso fue vacunada. También recibió un nombre: Marshmallow. Iba todo perfecto, pero un día desapareció y no regresó hasta una semana después.

“Supongo que a ella le gustó el lugar donde estaba en la base, así que volvió con nosotros, gracias a Dios. Estaba completamente sucia, cubierta de barro, lo que probablemente era un presagio porque más tarde descubrí que le encantaba ensuciarse siempre que podía”.

–menciona Patrick a Today–

Patrick Brady

Rápidamente Patrick comenzó a pensar en la adopción. Realmente habían hecho una linda amistad con el perrito, así que comenzó a investigar. Debía intentar trasladarla desde Georgia hasta Long Island (New York, Estados Unidos).

De un momento a otro los planes se esfumaron: Había llegado la pandemia del coronavirus. 

Patrick Brady

Los soldados, así como todo el mundo, debieron aislarse. Junto a ellos quedaron las mascotas del campamento, entre ellos Marshmallow, quien alegró las tardes de todos los militares. El cariño se incrementó.

Cada payasada y jugarreta era una alegría para los jóvenes estadounidenses. Brady se puso en contacto con los profesionales de SPCA Internacional, para recibir ayuda y orientación en su adopción.

Patrick BradyLa organización ayuda a miembros del servicio estadounidense a adoptar mascotas en el exterior, además de cuidar a las que quedan solas en casa cuando ellos no están. Su trabajo es fundamental y muy hermoso. 

Fueron arduas semanas de trabajo y papeleo, que terminaron en septiembre, con el permiso y autorización de vuelo de Marshmallow.

Sortearon todos los contratiempos y el pequeño animal pudo viajar, literalmente al otro lado del globo. 

Patrick Brady

Patrick debió hacer cuarentena en una base de Carolina del Norte, mientras el perrito volaba por el mundo. Incluso el peludo amigo llegó primero a casa, siendo cuidado por los padres del joven. Cuando se reencontraron, el entusiasmo fue desbordante. ¡Estaban juntos de nuevo!

La promesa del soldado se cumplió y no abandonó al perrito, quien incluso rompió los puntos de su cirugía de esterilización, de la emoción. Afortunadamente no fue nada grave.

Hoy viven juntos y felices, como padre e hijo.

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