Anciana de 71 años aprendió a nadar tras jubilarse y usó esa habilidad para salvarle la vida a un hombre en China

Liu Defang tiene 71 años y hasta hace poco no sabía nadar. Aprendió después de jubilarse, casi por entretenimiento, en el condado de Suixi, provincia de Anhui, China. Nunca imaginó que esa habilidad tardía se convertiría en la razón por la que alguien sigue vivo hoy.

Estaba charlando con amigas cerca de un puente cuando escuchó los gritos: un hombre se había lanzado al agua. Liu no lo pensó dos veces. Se lanzó también, alcanzó un chaleco salvavidas que alguien le arrojó, y aunque el hombre —que tenía la mitad de su edad— se resistió, ella logró arrastrarlo hasta la orilla.

Después del rescate intentó desaparecer entre la multitud. No quería reconocimiento, ni siquiera se lo contó a su familia. Pero las cámaras la delataron, y su propio hermano la reconoció en un video viral y la regañó por arriesgarse a su edad. Liu no se arrepiente.