Una mañana de diciembre de 2019, una tormenta rompió la arena de Drakes Beach, en California, Estados Unidos, y dejó a la vista algo que nadie esperaba encontrar en la orilla.
Miles de gusanos de mar de color rosado, blandos y con una forma que no admite disimulo, quedaron varados entre las rocas.

Se llaman Urechis unicinctus, más conocidos como “pez pene”. Viven enterrados en túneles con forma de U desde hace más de 300 millones de años, y en Asia los conocen como manjar: se comen crudos, fritos o en sashimi, y hasta les dicen “trata de no reír” en algunos mercados de Corea.

A pesar de su desconcertante forma, no son peligrosos en absoluto. Son animales completamente inofensivos para los seres humanos, pero en Estados Unidos nadie los había visto así, a plena luz del día, y por miles.
Los especialistas explican que el fenómeno de El Niño agitó tanto el fondo marino que desentierra criaturas que llevan siglos escondidas bajo la arena. Lo que sí quedó claro es que ningún bañista en California se esperaba semejante escena al llegar a la playa.
