Faten Ben Amar El Azizi tenía 20 años y jugaba para el Maghreb Atlético Tetuán, un club de fútbol femenino en Marruecos.
El sábado pasado no estaba en una cancha: estaba en el agua, nadando hacia Ceuta, intentando cruzar la frontera que separa su país de España.

No llegó. Murió ahogada en medio de una de las avalanchas migratorias más grandes que se recuerdan en esa zona: según las autoridades españolas, unas 60.000 personas intentaron cruzar y se contabilizan 67 fallecidos.
Medios locales marroquíes hablan de al menos 17 muertes solo en la travesía desde Fnideq, una cifra que ningún organismo oficial marroquí ha confirmado todavía.


Su club lo dijo sin rodeos en el comunicado que confirmó su muerte: Faten no buscaba fama ni aventura, buscaba una oportunidad de vida. Murió por eso.
¿Cuántas historias como la suya quedan sin nombre en esa frontera?
