El Mundial 2026 apenas comenzó y ya tiene su primera gran discusión fuera de la cancha. Después de una inauguración con más de 80 mil espectadores en el Estadio Azteca para el duelo entre México y Sudáfrica, el siguiente partido, entre Corea del Sur y República Checa en Guadalajara, llamó la atención por las numerosas butacas vacías que se apreciaban en las transmisiones.

El locutor del estadio afirmó que, en el recinto con capacidad para 45.664 personas, había 44.985 personas en su interior durante el juego. Sin embargo, la cobertura televisiva mostró grandes extensiones de asientos vacíos, especialmente en las zonas VIP, muchos más que los aproximadamente 700 que la FIFA afirmó que no se ocuparon en una ciudad con 5,6 millones de habitantes.

Muchos aficionados compararon ambos encuentros y se preguntaron si se trataba de uno de los comienzos más deslucidos para un partido mundialista reciente. Otros apuntaron a factores como el precio de las entradas o el atractivo del enfrentamiento para explicar el contraste.

Sea cual sea la razón, las fotografías del estadio con claros espacios vacíos ya circulan por internet y han abierto un entretenido debate entre los fanáticos: ¿es una simple anécdota del calendario o una señal de alerta para el resto del torneo?
