Temblaba. Eso era todo lo que hacía cuando lo encontraron.

Un buen samaritano halló a Squeem cubierto de tierra, vagando solo por las calles de Oregón, Estados Unidos. Pesaba apenas 900 gramos y nadie sabía bien su edad. En la Sociedad Protectora de Animales de Oregón se convirtió rápido en el favorito del personal: siempre en brazos, siempre en algún bolsillo, siempre acompañado. Cuando Hannah y su esposa V vieron una foto suya, se enamoraron al instante y decidieron adoptarlo en diciembre de 2024, pero les pusieron una condición: crear una cuenta para que el equipo pudiera seguir viéndolo crecer.
Así nació @hellosqueem en TikTok, donde hoy comparten su nueva vida con un perro que resultó ser todo lo contrario de lo que les habían contado: nada de tranquilo ni quisquilloso, sino ruidoso, gracioso y con un ladrido tonto que enamora a todos. Squeem nunca dejó de ser querido — solo cambió de casa.