El empate entre Japón y Países Bajos dejó una de las postales más curiosas del Mundial 2026. En lugar de recurrir a gritos o gestos desde la banda, el entrenador japonés optó por un método mucho más simple: tomó una pizarra blanca, escribió una serie de números con un plumón y la levantó para que sus jugadores pudieran verla desde la cancha.

La escena llamó inmediatamente la atención de las cámaras y de los aficionados, que comenzaron a preguntarse qué significaban los códigos escritos en la pizarra. En redes sociales no tardaron en aparecer teorías, bromas y comparaciones con profesores resolviendo ejercicios en plena clase.

Según trascendió, los números correspondían a instrucciones tácticas previamente acordadas con el plantel, permitiendo comunicar cambios de estrategia de manera rápida y discreta sin depender del ruido del estadio.

El curioso método terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del partido y demostró que, en ocasiones, una simple pizarra y un plumón pueden ser tan efectivos como cualquier tecnología de última generación.
Mira aquí el curioso método:
