Más allá de la clasificación de Argentina, hubo un detalle que se robó buena parte de la conversación en redes sociales.
Al finalizar el partido, Lionel Messi apareció con un enorme chichón en la frente, una imagen que rápidamente comenzó a circular entre los aficionados, quienes se preguntaban qué le había ocurrido al capitán argentino.

Las teorías no tardaron en aparecer, algunos pensaban que había sufrido un fuerte cabezazo, otros creían que se trataba de un pelotazo o incluso de una lesión muscular en el rostro.
La explicación fue mucho más simple… y también bastante dolorosa.
Durante los minutos finales del encuentro frente a Cabo Verde, Messi recibió un fuerte rodillazo involuntario en la frente mientras disputaba una pelota dividida con un rival. El impacto fue tan fuerte que la zona comenzó a inflamarse de inmediato, dejando un visible hematoma.

Pese al golpe, el argentino no pidió el cambio. Continuó jugando los 120 minutos del partido, utilizó hielo para bajar la inflamación y fue una de las figuras en la clasificación de la Albiceleste a la siguiente ronda.
Las imágenes del chichón dieron la vuelta al mundo y muchos destacaron la resistencia del capitán, mientras otros confesaron que el golpe “dolía solo con verlo”.
Aquí el momento:
